Un fin de semana perfecto en Bilbao

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por Conrad - 16 octubre 2017

El norte de España cuenta con grandes joyas que explorar, pero se necesita cierto tiempo libre para ello. Si dispones de un fin de semana, te recomendamos que sigas nuestra ruta para visitar Bilbao. Un día no sería suficiente para disfrutar de todo lo que la ciudad vasca te ofrece, pero con un mínimo de tres, tendrás la oportunidad de experimentar la cultura bilbaína en todo su esplendor.

Su riqueza gastronómica también te sorprenderá, pues esta zona cuenta con una amplia variedad de platos y sabores. Dicho esto, empezamos nuestro viaje por la tierra de los pintxos.

Casco Viejo

El primer día partiremos desde el Casco Viejo, una de las partes más interesantes de la urbe. Aquí se encuentran las famosas “Siete Calles”, gracias a las cuales se comenta que nació la ciudad.

En la Plaza Santiago se ubica la catedral de Santiago, que construida entre los siglos XIV y XIX, es un ejemplo de arquitectura neogótica. Nos toparemos también con numerosos palacios, como el de Arana, el de Yhon o el palacio y casa Mazarredo.

Una vez que hayamos caminado lo suficiente y empecemos a sentir hambre, es hora de dirigirnos al bar Sorginzulo. Su pequeño tamaño no ha de engañarte, ya que dentro te encontrarás con modernos mini platillos de pintxos.

El Ensanche

Después de almorzar, es el turno del Ensanche. Originado en los últimos años del siglo XIX con el objetivo de ampliar la metrópoli, éste es una zona repleta de monumentos y edificios.  

En el primer ensanche conoceremos la plaza Circular, en la cual se encuentra un monumento dedicado a D. Diego López de Haro, el fundador de Bilbao en el siglo XIV. Más adelante veremos la iglesia de San Vicente y la Gran Vía, en la que podremos comprar todo tipo de ropa y complementos.

Para cenar, iremos a uno de los mejores restaurantes de Bilbao: Ágape. En este moderno local, nos deleitaremos con platos como cordero confitado con berenjenas asadas o saquito de bacalao ajoarriero.

Centro Azkuna

El sábado, después de haber descansado lo suficiente, es momento de conocer el centro Azkuna, anteriormente conocido como “la Alhóndiga”. A principios del siglo XX, se construyó este espacio con el objetivo de convertirlo en un almacén de vino.

En el año 2010, después de que en 1919 el local sufriese un incendio, se decidió reabrirlo como un centro de cultura y ocio. En este lugar podrás disfrutar de espacios como una biblioteca, una cafetería o una piscina.

Para saciar el apetito nos trasladaremos al bar Santamaría, popular por sus exóticas combinaciones. No puedes irte sin probar el pintxo de foie y setas.

Museo de Bellas Artes

La tarde la dedicaremos a dos museos: el museo de Bellas Artes de Bilbao y el museo Marítimo. El primero presume de contar con obras de reconocidos pintores, como por ejemplo Picasso, Velázquez o Goya. Por esta razón y por todas las épocas que cubre (desde el siglo XIII hasta la actualidad), se considera uno de los museos más importantes de España.

Museo Marítimo

Por su parte, el museo Marítimo se presenta como un espacio donde conocer toda la historia del puerto de la ciudad. Para ello, utiliza la Ría de Bilbao y sus cambios como hilo conductor.


Museo Guggenheim

Museo Guggenheim

En el último día de nuestra ruta veremos el museo más relevante de la ciudad, el internacionalmente conocido museo Guggenheim Bilbao. La característica forma de su edificio, obra del arquitecto Frank O. Gehry, ha convertido al museo en un icono de la urbe.

En su interior se encuentran todo tipo de obras de arte contemporáneo, aunque algunas de las colecciones son temporales. Por ello, si deseas ver alguna en concreto, asegúrate antes de estar en las fechas adecuadas. Tras una entretenida mañana cultural, puedes almorzar en el bar Ziripot, en el que encontrarás unos pimientos rellenos exquisitos.

Puente Zubizuri

En nuestra última tarde pasearemos alrededor del puente Zubizuri, también llamado “puente de Calatrava”. Su forma hace honor a la Ría simulando un blanco barco de vela, hecho que lo ha convertido en uno de los puntos más frecuentados de la ciudad. No obstante, existe cierta controversia a causa de su superficie acristalada, que agrada y desagrada por partes iguales.

Antes de marchar, debemos pasar por el café Iruña, en el que degustaremos unos deliciosos pinchos morunos de cordero. Sus cien años de historia le respaldan, así que seguramente querrás repetir. 

Para poder recorrer todos estos puntos, la opción más cómoda es alquilar un coche. Elige el que más te agrade en la web de Hertz y rápidamente tendrás tu vehículo disponible. De este modo, podrás realizar otras rutas de camino, pasando por lugares como la playa de Sopelana o el castillo de Butrón. 

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